miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los diputados mexicanos: Entre el iPad y el IVA


Hola a todos.

En México la clase política despreciada por un sector importante de la sociedad mexicana. Esto debido a sus excesos, abusos y sobre todo por su inacción al momento de realizar su trabajo por el cual les pagamos mucho dinero. Pero sin duda no hay políticos con más mala fama que los diputados federales.

La mala fama de estos servidores públicos no es gratis. Los magros resultados en reformas para modernizar al país contrastan con sus enormes sueldos y prestaciones. En estas últimas semanazas han sido los diputados, específicamente los del PRI, los que han estado en el centro de la polémica.

Primero por que se autoregalaron un iPad. Los más de 200 diputados priistas le cargaron al erario el costo de más de 10 mil pesos por estos nuevos artilugios tecnológicos de Apple. La justificación para esto fue que esto ayudaría a los diputados a acercarse más con los gobernados, además de que es necesario, según ellos, adaptarse a las nuevas tecnologías y así evitar ser un “analfabeta” en cuestiones tecnológicas… Si tan solo dejaran de ser analfabetas en cuestiones legislativas, otra cosa seria.

Y después se envalentonaron lo suficiente para sacar a relucir una de sus propuestas que dice que propondrán en la próxima legislatura la reducción del IVA de un 16% a un 15% que según para apoyar a las familias que menos tienen, y así no dañarlos en su economía. Y con estas declaraciones heroicas, y su actitud de salvadores de los pobres, parece que a los diputados del PRI se les olvida que fueron ellos mismos los que hace solo un año aprobaron, junto con los diputados del PAN, el aumento del IVA del 15% al 16%. Seria interesante preguntarle a estos señores por que hace un año no se preocuparon por la economía de los mexicanos y ahora, curiosamente, si les preocupa.

El descrédito casi unánime y generalizado hacia la clase política no se debe a ninguna otra causa más que la falta de respeto que esos señores han tenido hacia los mexicanos, sus patrones. Sueldos obscenos, prestaciones insultantes, nula preocupación por las necesidades de los mexicanos son solo algunas de las razones del odio y el desprecio a los que gobiernan el país.

Ojala nuestra memoria no sea tan corta y pequeña como la de estos señores, y nos acordemos de esto en las próximas elecciones.

Bueno, eso es todo por mi parte. Me despido. Hasta mi próxima entrada. Adiós.

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