Esta desesperación ha llevado a diversos sectores de la sociedad a exigir que se detenga la violencia. Una de las más recientes campañas contra la violencia fue la llevada a cabo por los caricaturistas de La Jornada, liderados por Eduardo del Rio, mejor conocido como Rius. La campaña lleva el lema de “No más sangre”, un reclamo justo y sobre todo necesario, tomando en cuenta los niveles actuales de violencia que vive el país. La campaña ah cobrado fuerza sobre todo en las redes sociales, en donde la gente hizo suyo el reclamo y alzó la voz.De día soy un tímido Godínez. De noche, un paladín que lucha por la verdad y la justicia en México… Y este es mi blog. Un espacio para la crítica, la reflexión y el chacoteo.
viernes, 21 de enero de 2011
No Mas Sangre
Esta desesperación ha llevado a diversos sectores de la sociedad a exigir que se detenga la violencia. Una de las más recientes campañas contra la violencia fue la llevada a cabo por los caricaturistas de La Jornada, liderados por Eduardo del Rio, mejor conocido como Rius. La campaña lleva el lema de “No más sangre”, un reclamo justo y sobre todo necesario, tomando en cuenta los niveles actuales de violencia que vive el país. La campaña ah cobrado fuerza sobre todo en las redes sociales, en donde la gente hizo suyo el reclamo y alzó la voz.miércoles, 1 de septiembre de 2010
Los diputados mexicanos: Entre el iPad y el IVA
miércoles, 5 de mayo de 2010
La ley anti inmigrantes en Arizona
jueves, 22 de octubre de 2009
Lo posible, más no lo necesario
El pasado 2 de septiembre, en uno de los discursos mas emotivos, emocionantes, llenos de sentimientos, y patrioteros que se recuerden, el presidente Calderón hizo un llamado a la ciudadanía para la unidad. En el mismo discurso el presidente le prometió a los millones de mexicanos que ya era momento de cambiar la historia, y que el empezaría esos cambios proponiendo las grandes reformas estructurales que el país tanto necesita. Que era momento de dejar de lado lo posible, e ir de lleno por lo necesario. Desafortunadamente todo fue solo palabrería vacía (como casi todo discurso presidencial).
Días después de su emotivo discurso, el presidente envió a la cámara de diputados su paquete presupuestal, y ahí se le vino abajo el discursito. Entre otras cosas, proponía aumentar el ISR de 28% a 30% y un 2% generalizado al consumo. De estas propuestas, la única que realmente valía la pena era el 2%, debido a que así se podría fiscalizar a todos los consumidores del país. Pero en cambio, se aprobó un paquete fiscal a todas luces insuficiente para sacar adelante la economía mexicana a un largo plazo.
Mucho se dijo en las últimas semanas respecto a que se debía de hacer para sellar el boquete fiscal que tenemos. Pero haciendo caso omiso a prácticamente cualquier contrapropuesta, los diputados decidieron usar la opción más sencilla que tenían: aumentar los impuestos.
El IVA subió 1%, se grabo de nuevo lo que año tras año se grava, como la cerveza y sobre todo el tabaco, el cual costara 80 centavos más de ahora en adelante. Además de que se terminó aprobando el aumento del ISR un 2%. El resultado final no fue satisfactorio. Mientras por un lado teníamos un posible 2% de impuesto generalizado dirigido casi en su totalidad a la pobreza, ahora tendremos un 1% más de IVA, que desconoceremos su paradero. Prácticamente todo analista aprobaba el 2%, desafortunadamente nuestros políticos no son esos especialistas.
El desarrollo del país se ve comprometido. Mientras en Finlandia el acceso a Internet de banda ancha es ya un derecho universal, en México se grabará con un impuesto, lo que comprometerá su difusión sobre todo en las clases de menores ingresos. Además de que pondrá en riesgo su entrada en las escuelas publicas de todo el país.
El aumento del ISR pone a México en una situación muy peligrosa. Este impuesto hace a nuestro país menos atractivo para la inversión extranjera, lo que se traduciría en menor generación de empleos y en un menor crecimiento, amen de la calificación que las grandes calificadoras le den a México Ya que de ser muy negativa, muchos proyectos, inversiones y préstamos se verían seriamente comprometidos.
Los grandes ganadores de este paquete fiscal no son los mexicanos como nos quieren hacer creer, son los estados. No recaudan, pero si gastan… y mucho. Tendrán más dinero los estados (sobre todo priistas) para las despensas, las laminas, en fin, para la demagogia.
No nos sorprende que los diputados no hayan hecho siquiera el más mínimo intento de bajarle los recursos a los partidos, el IFE, mucho menos a ellos mismos. Pero eso si, según ellos estos impuestos son para el bien del país. Y obviamente, nos piden (¡MAS!) sacrificio. Sencillamente repugnante.
Finalmente hay un tema que es urgente tratar, y es generar una reforma fiscal integral. No se hace nada para grabar a los ambulantes, que representan 1/3 de
De nuevo Calderón nos mintió, y los demás actores políticos nos engañaron. Nos dirán que se realizo lo posible, mas no lo necesario. Pero aquí yo preguntaría ¿acaso no es trabajo de un buen político hacer posible lo necesario?
Bueno, eso es todo por mi parte. Me despido. Hasta mi próxima entrada. Adiós.
martes, 18 de agosto de 2009
La crisis que “vino de fuera”
El año 2009 será recordado como uno de los años fiscales y económicos mas duros y difíciles de la historia reciente de México. Un año que fue caracterizado por la pérdida de cientos de miles de empleos. Y sobre todo, será recordado por la inacción de parte de todos los niveles de gobierno.
Aun y con las predicciones más optimistas, México enfrentaba una situación crítica que pondría a prueba a todo el aparato gubernamental mexicano. Pero en lugar de enfrentarla de manera oportuna, ágil y sobre todo con honestidad, el gobierno federal, fiel a su costumbre, actuó de manera tibia y cobarde. Con la memorable frase del “catarrito”, México se encaminaba a un callejón sin salida. Pero aunque los otros dos niveles de gobierno y los demás poderes de la unión quieran aparentarlo, el gobierno federal no es el único culpable de la situación de desastre mexicano.
Primero hablemos del ejecutivo. Desde el principio de la crisis, la noticia se manejó con cierta cautela y miedo. Con la mencionada frase del catarrito, el gobierno subestimó la amenaza. Con un presupuesto que manejaba un precio del petróleo de 70 dólares el barril, el gobierno federal planteo al 2009 como año de “vacas gordas”. Nada más alejado de la realidad. Además de que el gobierno federal nunca hizo algo para realmente para promover el auto empleo. Con una burocracia criminal, muchos emprendedores se desalentaron. Los políticos siguen llorando por los empleos perdidos cuado deberíamos preocuparnos, y sobretodo ocuparnos, de aquellos empleos que nunca fueron creados.
Los gobiernos estatales en estos momentos están pasando una situación terrible. Al tener poca o nula inversión y al no tener una recaudación fiscal eficiente, dependen casi al 100 por ciento de la federación. En algunos casos, como Zacatecas, gran parte de los ingresos llegan provenientes de las remesas de los paisanos del otro lado, las cuales han tenido una baja que pone en riesgo la estabilidad de algunos municipios.
Otro de los problemas recurrentes en los estados es el excesivo gasto del presupuesto. Esto debido a que a mediados de año ya se han gastado prácticamente todo el presupuesto del año, pero como siempre había excedentes petroleros, no se preocupaba realmente. ¿Pero que creen? Este año no hubo petróleo. Así que los estados están en un grave peligro.
Y también es justo hablar de los diputados y legisladores. El trabajo de estos señores es hacer leyes en beneficio de la sociedad. Tuvieron 2 oportunidades de oro para hacer esto más o menos real. En el 2007 pudieron haber creado una reforma fiscal integral que garantizara una correcta recaudación fiscal. Pero al final quedo un “reformita” que fue vitoreada en su momento. Pero ahora esos mismos que la celebraron, ahora dicen que es necesaria una nueva. Y en 2008 se tuvo probablemente la oportunidad más grande para realmente modernizar a la empresa más importante de México, PEMEX, y así romper con los dogmas y hacer algo bueno por el futuro del país. Pero al igual que en la fiscal, a los diputados les quedó un obsceno champurrado al que le llamaron “reforma energética”. Que ni fue reforma, ni mucho menos energética. Ganaron los dogmas, y seguramente también, las amistades. Ya que los priistas no dejarían ir al sindicato petrolero así de fácil. Los legisladores de los 3 partidos más grandes tuvieron sus oportunidades de modernizar a México. Hoy se llenan la boca atacando y crucificando al gobierno federal cuando ellos son en gran medida responsables de esta tragedia nacional.
Aunque los discursos del gobierno repitan casi religiosamente la idea de que la crisis viene de afuera, mienten. Las crisis siempre han venido de adentro.
Bueno, eso es todo por mi parte. Se despide de ustedes su amigo Satrianivai04, hasta mi próxima entrada. Adiós.

