De día soy un tímido Godínez. De noche, un paladín que lucha por la verdad y la justicia en México… Y este es mi blog. Un espacio para la crítica, la reflexión y el chacoteo.
miércoles, 19 de mayo de 2010
La desaparición del “Jefe Diego”
jueves, 22 de octubre de 2009
Lo posible, más no lo necesario
El pasado 2 de septiembre, en uno de los discursos mas emotivos, emocionantes, llenos de sentimientos, y patrioteros que se recuerden, el presidente Calderón hizo un llamado a la ciudadanía para la unidad. En el mismo discurso el presidente le prometió a los millones de mexicanos que ya era momento de cambiar la historia, y que el empezaría esos cambios proponiendo las grandes reformas estructurales que el país tanto necesita. Que era momento de dejar de lado lo posible, e ir de lleno por lo necesario. Desafortunadamente todo fue solo palabrería vacía (como casi todo discurso presidencial).
Días después de su emotivo discurso, el presidente envió a la cámara de diputados su paquete presupuestal, y ahí se le vino abajo el discursito. Entre otras cosas, proponía aumentar el ISR de 28% a 30% y un 2% generalizado al consumo. De estas propuestas, la única que realmente valía la pena era el 2%, debido a que así se podría fiscalizar a todos los consumidores del país. Pero en cambio, se aprobó un paquete fiscal a todas luces insuficiente para sacar adelante la economía mexicana a un largo plazo.
Mucho se dijo en las últimas semanas respecto a que se debía de hacer para sellar el boquete fiscal que tenemos. Pero haciendo caso omiso a prácticamente cualquier contrapropuesta, los diputados decidieron usar la opción más sencilla que tenían: aumentar los impuestos.
El IVA subió 1%, se grabo de nuevo lo que año tras año se grava, como la cerveza y sobre todo el tabaco, el cual costara 80 centavos más de ahora en adelante. Además de que se terminó aprobando el aumento del ISR un 2%. El resultado final no fue satisfactorio. Mientras por un lado teníamos un posible 2% de impuesto generalizado dirigido casi en su totalidad a la pobreza, ahora tendremos un 1% más de IVA, que desconoceremos su paradero. Prácticamente todo analista aprobaba el 2%, desafortunadamente nuestros políticos no son esos especialistas.
El desarrollo del país se ve comprometido. Mientras en Finlandia el acceso a Internet de banda ancha es ya un derecho universal, en México se grabará con un impuesto, lo que comprometerá su difusión sobre todo en las clases de menores ingresos. Además de que pondrá en riesgo su entrada en las escuelas publicas de todo el país.
El aumento del ISR pone a México en una situación muy peligrosa. Este impuesto hace a nuestro país menos atractivo para la inversión extranjera, lo que se traduciría en menor generación de empleos y en un menor crecimiento, amen de la calificación que las grandes calificadoras le den a México Ya que de ser muy negativa, muchos proyectos, inversiones y préstamos se verían seriamente comprometidos.
Los grandes ganadores de este paquete fiscal no son los mexicanos como nos quieren hacer creer, son los estados. No recaudan, pero si gastan… y mucho. Tendrán más dinero los estados (sobre todo priistas) para las despensas, las laminas, en fin, para la demagogia.
No nos sorprende que los diputados no hayan hecho siquiera el más mínimo intento de bajarle los recursos a los partidos, el IFE, mucho menos a ellos mismos. Pero eso si, según ellos estos impuestos son para el bien del país. Y obviamente, nos piden (¡MAS!) sacrificio. Sencillamente repugnante.
Finalmente hay un tema que es urgente tratar, y es generar una reforma fiscal integral. No se hace nada para grabar a los ambulantes, que representan 1/3 de
De nuevo Calderón nos mintió, y los demás actores políticos nos engañaron. Nos dirán que se realizo lo posible, mas no lo necesario. Pero aquí yo preguntaría ¿acaso no es trabajo de un buen político hacer posible lo necesario?
Bueno, eso es todo por mi parte. Me despido. Hasta mi próxima entrada. Adiós.
miércoles, 5 de agosto de 2009
La nueva refinería mexicana: historia de estupidez e ineficiencia
Como parte de todo un plan para reducir la cantidad de litros de gasolina que México importa cada año, PEMEX se fijó el objetivo de construir una nueva refinería antes de que el sexenio de Calderón terminara. Eso representó un enorme esfuerzo tanto técnico como político. En el digamos, entretiempo de la discusión, llego la famosa propuesta de reforma energética (que al final no fue ni reforma ni energética) que entre otros puntos preveía la refinación de petróleo por parte de privados. Al final de la discusión quedo un obsceno champurrado de ley. Como era de esperarse, los dogmas ganaron y dejaron fuera la posibilidad de la refinación privada.
Varios meses después, PEMEX inició una especie de concurso para ver donde quedaría la nueva refinería. Hidalgo fue finalmente el ganador, y se le dieron 100 días de plazo para obtener los terrenos donde se construiría la refinería para después donarlos a PEMEX. Guanajuato saldría de emergente en caso de que cumplido el plazo Hidalgo no tuviera el famosísimo polígono.
¿Y que creen? Pasaron los 100 días y nada de nada. Ni Hidalgo ni Guanajuato lograron dar los terrenos. Esto debido a una inacción criminal aunado a una ya conocida ignorancia. Esto lo digo ya que lo tramites para poder pasar las tierras de propiedad comunal a manos del estado son, como la mayoría de los trámites en México, estúpidamente largos, inútiles y sin sentido. Pero finalmente así lo marca la ley. Y la inacción es debido a que el gobierno de Osorio Chong no actuó a la velocidad necesaria para hacer los trámites lo antes posible. Así pues se dieron cuenta de que los 100 días ya habían transcurrido, y ellos no tenían aun las hectáreas necesarias.
El tiempo sigue corriendo, y todo párese indicar que siempre si será Hidalgo el que se quede con la refinería. El costo total será, según PEMEX, de 9 mil millones de dólares. Desafortunadamente como es la ley mexicana, el valor real de la refinería será muchísimo mas alto. Aunado a todo esto, México actualmente no solo importa gasolina, sino que pierde dinero al refinar. Por cada barril de petróleo que se refina, se pierden 7 centavos de dólar. De enero a julio del año pasado se perdieron 42 MIL 664 MILLONES DE PESOS en las refinerías mexicana. Esto lo único que nos dice es que México va a echar a la basura (literalmente) 9 mil millones de dólares, mas aparte las perdidas que acumulará en el momento que empiece a refinar.
Paradójicamente, la única refinería mexicana que presenta ganancias es la que PEMEX tiene en Estados Unidos en asociación con Shell. La refinación de crudo ya no es negocio. Es absurdo que el gobierno siga apostándole a la refinación en vez de invertir ese dinero en exploración o en algo más productivo (educación, saludo, etc.).
Hubiera sido muy interesante tener empresas privadas construyendo y operando refinerías en México. Dejamos que nuestros demonios internos, nuestras fijaciones mentales, y nuestros dogmas no alejaran de una oportunidad de oro. Así en vez de rasgarnos las vestiduras por ver donde se construiría una sola refinería, podríamos rasgarnos las vestiduras por ver donde se construirían, digamos, diez refinerías. Pero bueno, al gobierno le encanta echar el dinero a la basura, como no es de ellos…
Personalmente espero que la refinaría no se haga y así se obligue a reabrir el debate previamente explicado. Además, la refinería no resolvería ni remotamente el problema se importación de gasolina. Como va la producción de crudo mexicano, en el momento que la refinería sea terminada, será necesario importar petróleo para poder refinarlo. ¿Absurdo no? Pues no para los ¿brillantes? políticos mexicanos.
El sacrosanto petróleo es tema de debate (¡una vez mas!) y parece que otra vez seremos los mexicanos los que pagaremos por los dogmas ideológicos y políticos de los que gobiernan este país.
Bueno, eso es todo por mi parte. Se despide de ustedes su amigo Satrianivai04, hasta mi próxima entrada. Adiós.
